El reconocimiento internacional de Blancafort como compositor llega un año después, con el estreno en París en el año 1924 de la suite “El parc d'atraccions”, interpretada por el pianista leridano Ricard Viñes, y que constituyó un éxito inmediato en las salas musicales de diferentes ciudades europeas.
Consta de seis piezas para piano de un estilo humorístico e irónico que contrasta con la atmósfera más intimista de "Cants íntims" o "Notas de antaño". Con esta obra Blancafort quería dar más proyección a sus composiciones, salir de aquella excesiva brevedad y a la vez introducir en su música un elemento nuevo, que en lugar de proceder de la sensibilidad viene de la inteligencia: la ironía. De aquí vino la idea d'escribir “El parc d'atraccions”, dónde el humor y la despreocupación alternan en cada momento con el lirismo y la ternura.
La "Polka de l'equilibrista" ha sido la pieza de esta obra más interpretada, siendo momentos célebres los de la interpretación bailada por Joan Magrinyà con figurines d'Emili Grau Sala en el Cine Urquinaona de Barcelona (1932) , en Suiza (1934), en Buenos Aires (1935), o en el Teatro Español de Madrid, en interpretación de Pepe Cubiles, durante el mes de enero de 1942.