En el año 1920 Blancafort se casa con Helena París, a quien había conocido seis años antes. Helena París era una excelente violinista que finalizó los estudios de música junto con Eduard Toldrà, y que abandonó una prometedora carrera musical en Bruselas para casarse con Manuel. Tras la boda, el compositor continuó trabajando unos años en la fábrica de rollos de pianola, pero por poco tiempo: la aparición del gramófono provocó su cierre de manera casi fulminante.