Manuel Blancafort dispone también de un notable repertorio para música vocal de cámara. Algunas de sus primeras obras, compuestas y estrenadas entre 1920 y 1922, ganaron el premio Cibils Patxot de 1924 (“Tres cançons de Nadal”) y el premio Rabell y Cibils de 1928 (“Quatre cançons”). Posteriormente abandonó este género durante una larga temporada hasta la década de los años 50, cuando lo retomó con varias composiciones que fueron estrenadas por artistas de la categoría de Conxita Bahía y Anna Ricci. Precisamente esta última interpretó algunas de las canciones de Manuel Blancafort durante los conciertos que el Círculo Medina organizó los años 1954 y 1964 en homenaje al compositor.
En palabras de Xosé Aviñoa, la actitud de Blancafort ante este género se caracteriza por “la delicadeza en la elección de los temas, inspirados siempre en prohombres de la poesía (Maragall, López Picó, Apel·les Mestres, Josep Carner, Tomàs Garcés, Rossend Llates, etc), en el tratamiento de la voz, siempre cantable y de cariz popular, y en el acompañamiento”.