Tras la guerra civil, Manuel Blancafort fue un hombre poco dado a las apariciones públicas en conciertos y a relacionarse con los ambientes musicales. No obstante, en el año 1953 participó en la fundación de la Sociedad de Música Contemporánea, junto con otros intérpretes y compositores como Frederic Mompou, Xavier Monsalvatge, Eduard Toldrà, Ramon Ferrer y Gaspar Cassadó. Esta entidad, aunque tuvo una proyección escasa en la vida musical de aquellos años, constituyó el embrión de futuras asociaciones profesionales de músicos.