Los dos cuartetos de cuerda que escribió Manuel Blancafort durante los años 1948 y 1949 (“Cuarteto en Do” y “Cuarteto de Pedralbes”) constituyen su producción más importante para música de cámara y representan, según el musicólogo Xosé Aviñoa, “la contribución más significativa de la música catalana de la primera mitad del siglo XX a este género”. Ambas obras fueron estrenadas en Barcelona por la “Agrupación de Música da Camera de Barcelona”.
El “Cuarteto de Pedralbes”, escrito expresamente en homenaje a Josep Bartomeu Granell, recibió a finales del año 1949 el Accésito del Premio Nacional de Música. En su dietario, el compositor escribe: “Hemos estado, mi mujer y yo, invitados a Casa Bartomeu, en Pedralbes. Una comida en la terraza encima del jardín de los naranjos: un jardín decimonónico lleno de flores, de fuentes y de figuras en mármol y tierra cocida. Josep Bartomeu nos ha invitado para celebrar el éxito de mi Cuarteto, estrenado en su residencia”.
En las dos obras se observa una gran riqueza de escritura, debida en buena parte a las sugerencias de su esposa Helena. En una entrevista a “Revista Musical Catalana” Manuel Blancafort explica lo siguiente: “Mi esposa había hecho la carrera de violín. Sabía mucho. Debía ir a Bruselas, donde había una escuela muy buena de violín. [...] Ella me decía: Esto, con violín no lo hagas; esto sí”.