Durante la década de los años 30, Blancafort se convierte en uno de los compositores más importantes de la nueva generación de músicos catalanes. Sus obras son interpretadas por toda Europa y América y él desarrolla una gran actividad musical y cultural. Escribe diferentes artículos en publicaciones especializadas; recibe un encargo para componer “La falç al puny”, una zarzuela estrenada en el Teatro Nuevo de Barcelona en el año 1931; es el encargado de coordinar un número de “La Nueva Revista” sobre la actualidad musical catalana. Aquel mismo año se encuentra implicado en la fundación del grupo “Compositores Independientes de Catalunya”, juntamente con Robert Gerhard, Agustí Grau, Eduard Toldrà, Frederic Mompou, Baltasar Samper, Ricard Lamote de Grignon y Joan Gibert Camins, que fue el impulsor. El primer concierto de este grupo fue ofrecido por la “Asociación de Música da Cámara” el 25 de junio de 1931 en la sala Mozart de Barcelona.
El estreno de “Sonatina Antiga ? Les ombres perennes” en el marco del XIV Festival de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (SIMC), celebrado en Barcelona en el año 1936, es un hecho reservado a muy pocos compositores catalanes del momento y una muestra de la consideración conseguida por Manuel Blancafort durante aquellos años. Le permitió hacerse escuchar en un foro internacional y compartir cartel con nombres de gran prestigio como Walter Piston, Benjamin Britten o Bela Bartók.